Copenhague, 2023.
Me encanta la escultura. La habilidad de algunas personas de reflejar algo tan liviano como un manto de seda en un material tan duro como el mármol. En este caso, pinté una fracción de la escultura "El rapto de proserpina" en la que se ve como la piedra transmite con todo detalle la presión que ejercen las manos sobre la carne de Proserpina. Este proyecto lo realicé en un lugar muy singular llamado Bolsjefabrikken en la ciudad de Copenhague y fue un trabajo personal que regalé a este espacio público que es un punto de encuentro para artistas de todo tipo y un lugar en el que he aprendido muchísimo sobre el arte del muralismo y el grafiti.